La casa de dos plantas, aunque relativamente nueva, (su construcción data de 1975), fue concebida para el uso tradicional de cualquier casa típica corita, es decir, una parte, en este caso la de arriba, dedicada a la vida familiar, y la otra, la de abajo, utilizada como "corrala", donde se guardaban los aperos agrícolas, almacenaban la cosecha recogida de la propia finca, y recogían algunos animales como burros, galgos de caza y gallinas en sus distintas dependencias.
En la actualidad la planta superior sigue siendo la vivienda habitual de los nuevos propietarios. Es la planta baja, la mencionada corrala, la que se ha convertido en casa rural, aprovechando su estructura primitiva, muros, una parte de los techos de madera, uno de los altillos donde se guardaba la paja para los animales en una de las habitaciones, bancales en el exterior donde secaban las almendras convertidos en terrazas..., manteniendo la esencia y e encanto del lugar, pero adaptada a las necesidades actulaes, buscando la comodidad, cuidando los detalles, intentando ofrecer todo lo que cualquier viajero busca cuando piensa en un lugar para evadirse, para descansar.